¿Qué puedo ofrecerte yo?
Un páramo helado
en cuyo seno mora
un girasol de escarcha.
¿Lo ves?
Fúndelo con la ternura
de tus manos.
Si no le temes al frío,
sabrás acoger mi soledad
en tu regazo.
¿Qué puedo ofrecerte yo?
Un páramo helado
en cuyo seno mora
un girasol de escarcha.
¿Lo ves?
Fúndelo con la ternura
de tus manos.
Si no le temes al frío,
sabrás acoger mi soledad
en tu regazo.
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| Luna llena sobre la bahía de Whitby (imagen de mi propiedad) |
Los desposeídos
A falta de un centro
de gravedad,
lo único que hacemos es
ir dando tumbos para
matar el hambre
a base de fagocitar
a diestra y siniestra,
acto ya mecánico
y autónomo,
desligado de
toda función
nutricional.
Famélicos estragados
deambulamos por el mundo
desprovistos de sentido,
ahítos pero necesitados
Necesitados
de algo que no sabemos nombrar,
de algo que no podemos tocar,
de algo que no podemos engullir,
de algo que no podemos comprar,
de algo que nos han arrebatado,
o sepultado en avalanchas de superfluidad.
¿Dónde quedó el Arte?
¿Y la Verdad?
Así, nos alimentan,
nos atiborran,
con sucedáneos de vida
que nos pudren poco a poco
el fulgor de la esencia.
Lo único que hacemos es
vagar inanes para
matar el hambre
con las siempre infinitas ponzoñas
que ponen a nuestro alcance.
Ingrávidos y manejables.
Huecos e influenciables.
¿Qué es Real?
¿Y la Justicia?
¿Dónde buscar?
¿Con qué saciar
este vacío
antinatural?
¿Qué se hizo de nuestra innata
Humanidad?
¿Acaso el Amor nos salvará?
Alzo entonces la mirada hastiada
a la inmaculada Luna argentina,
con dorados velos de encaje engalanada,
iluminando en modesta sordina
la noche oscura del alma.
Atávico estremecimiento,
dulce tremor me recorre
cual estrella fugaz de melaza.
Y mi corazón canta.
Instantes de eternidad
Detener los pensamientos.
Dejar los anhelos en suspenso.
Ni pasado
ni futuro
se ciernen sobre ti.
Como un mar en calma
o una página en blanco.
Se hace el silencio,
incluso si éste
nunca es completo.
Todo adquiere
la distancia justa,
la medida justa,
la profundidad justa.
Lo sabéis, ¿verdad?
Hay un equilibrio
entre existir
y no existir.
Entre la herida
y la luz.
En contadas ocasiones
logramos atravesar el velo
del misterio
y alcanzamos sin saber cómo,
con los pies llagados por
la aspereza del infinito errar,
la orilla sagrada.
Una paz imperturbable,
como de mar en calma.
Como de página en blanco.
Todo tiene sentido.
No existe el miedo.
Por un instante,
rozas el cielo,
te tornas cielo
transparente.
Eres,
y basta.
Airthirsty
When the simple act of breathing
Is not enough to get all the oxygen
I need
I wish I could inhale
Through every pore
Of my earthly skin.
Even then,
Would that suffice?
Has not the air
Become scant?
Will you then kiss
Into me the oxygen
I lack, and plead
My thirsty
Lungs
To heartily
Breathe?
How I wish...
Such a whimsical dream.
Ahora, la oscuridad
El cadáver yacía
esparcido por el viento.
Miríadas de luciérnaga
impregnando cada superficie,
desapercibidas
entre el hollar de millones.
Ni siquiera cuando reventó
hubo alguien
que presenciara
su nimia explosión de luz.
¿Qué titilar fue su vida minúscula?
¿Qué la hizo estallar cual ínfima supernova?
¿Fue la rabia? ¿Fue el odio?
¿Los anhelos insatisfechos, tal vez?
¿Fue todo lo que le ardía dentro
que jamás pudo compartir?
¿Fue la soledad lo que le quemaba
tan fuerte
tan fuerte
tan desoladoramente
que le explotaron
las diminutas entrañas?
Élitros para volar
y un destello en el vientre
para escindir la penumbra.
¿Qué más podría necesitar?
El misterio no fue tal para nadie.
Nunca hubo quien.
Solo el silencio.
Y ahora,
la oscuridad.
Have you ever
Have you ever had so many things to say, so incredibly many words struggling to be let out of your mouth and spilled into another consciousness, that you can’t choose, not even a single one, so they all get inevitably stuck up your throat, stuck in your head, and you remain silent and unnoticed, caught up in an all-pervading lassitude where everything is meaningless, whereas there is a swarm of words, of ideas, of things to be said buzzing unrestfully inside of your body, millions of butterflies longing to be set free and take flight gnawing at your core, but what’s the use, there’s nobody listening, nobody cares, and you are too tiny, too irrelevant, too uninteresting, too stupid, a mere grain of sand in the desert, so what’s the point, and you keep quiet, and the less you say, the fewer things you’ve got to say, the millions of butterflies prisoners within your flesh and bones unable to fly, dying one by one, your every thought and feeling dying out, and your very essence fading out, disappearing into the void of an endless, flooding echo that can never find the breaking point, the way to release a single sound, your soul wordless, your brain mute, deprived of any chance to hatch, because what’s the use, you’re just turning nil, you’re just a fool, a senseless blabber, unworthy of anyone’s time, waning in the nothingness, less and less alive