viernes, 28 de agosto de 2026

El florecimiento

 

Imagen de mi propiedad.

 

El florecimiento

Voy a hacer conmigo

lo que la primavera

hace con los cerezos,

para poder hacer contigo

lo que el verano

hace con los sueños.

 

Alúmbrame

para alumbrarte yo.

Ilumina mi camino con tu luz,

que como una fiel antorcha

yo iluminaré tu infinitud.

 

Por favor,

basta de noches

sin luna

y sin estrellas.

Sin ver en mi oscuridad

las semillas que germinarían

a buen seguro,

palpando a tientas pequeños bultos

que horrorizaban las torpes manos

que aún no habían aprendido

el tacto de los brotes y los tallos.

 

Por favor,

basta de días

sin sol

que nutra el corazón.

Basta de días

sin lluvia

que enraíce la esencia.

 

Es hora de revelar

el obviado misterio.

 

Es la hora de la magia.

 

Es la hora de las flores.

Que se abran en mí

a cientos, a miles,

como alas de mariposa

que envuelven nimios

cosmos que todo

lo trascienden

y que esparzan su

inmaculado aroma

por el cielo añil

de agosto,

compartiéndome

y completando

el mundo.

 

Hasta llegar a ti.

 

Y que me encuentres

en tu corazón.

Y que creemos

entre los dos

la estación más bella,

colorida e intensa,

como prefieras,

y que nos inundemos

de flores y de sueños.

 

Y que juntos

bañemos el mundo

con la luz más tierna.

 

 


miércoles, 11 de marzo de 2026

Como un halcón

 

Como un halcón

Yo quisiera poder vivir sin miedo,

sin necesidad de certezas,

y lanzarme al vacío

como un halcón

seguro del poderío de sus alas.

 

El temor a marcharme

y renunciar al refugio

de lo siempre conocido,

de una cotidianidad

sedosa y fácil,

de bostezo perezoso

y rutina inane,

solo es equiparable al impulso

incontenible de descubrimiento

del animal peregrino

que gañe en mis entrañas

con un canto ancestral y bello

que anhela guiar mis pasos

allá donde brilla mi esperanza.

 

Sobre este rumor benéfico

se ciernen constantemente voces

ominosas

para las que el salto a la vida

no es sino entregar la libertad

en aras de una estabilidad ficticia

por el vil conformismo ensartada.

 

Esas voces tienen los ojos vendados

para no dolerse

por aquello que les enjaula

el tiempo

y les fuerza a acallar los sueños

que les cantan en los huesos.

 

Soy de una tierra dura y árida,

de extensos horizontes

donde el peso del cielo

hundía las esforzadas espaldas.

 

Hermosa y ancha es mi tierra,

de infinitos eriales y mares de trigo

cuyas olas doradas hacen cosquillas

en las palmas.

Hermosa y ancha es en verdad mi tierra

y, no obstante, a mí siempre me ha venido

pequeña.

 

Las gentes son secas y pragmáticas;

no creen en leyendas ni inventan hadas.

Echar a volar la imaginación aquí

se tilda de disparates,

pájaros en la cabeza,

necias alharacas.

 

Así y todo, quienes no hemos olvidado

el cántico inherente a nuestro corazón,

esa ave indómita, fiera y apasionada

que sabe más de la vida

que toda la filosofía soñada,

luchamos por reunir el coraje

para responder a la llamada,

dar el gran salto

y batir con fuerza

las luminosas alas,

surcando el aire etéreo y puro,

más allá del aplastante horizonte

de estas vastas tierras prosaicas

para explorar la belleza del mundo

y, tal vez, hallar al fin

el destino por el que gañen

nuestras añorantes almas.

 

Yo quisiera recorrer la Tierra

libre de temores y desconfianza.

 

Como un halcón

seguro del poderío de sus alas.

 

 


lunes, 5 de enero de 2026

Dádiva

 


Dádiva

¿Qué puedo ofrecerte yo?

 

Un páramo helado

 

en cuyo seno mora

un girasol de escarcha.

 

¿Lo ves?

 

Fúndelo con la ternura

de tus manos.

 

Si no le temes al frío,

sabrás acoger mi soledad

en tu regazo.

 

 

martes, 11 de noviembre de 2025

Los desposeídos

Luna llena sobre la bahía de Whitby (imagen de mi propiedad)  

 

Los desposeídos

A falta de un centro

de gravedad,

lo único que hacemos es

ir dando tumbos para

matar el hambre

a base de fagocitar

a diestra y siniestra,

acto ya mecánico

y autónomo,

desligado de

toda función

nutricional.

 

Famélicos estragados

deambulamos por el mundo

desprovistos de sentido,

ahítos pero necesitados

Necesitados

de algo que no sabemos nombrar,

de algo que no podemos tocar,

de algo que no podemos engullir,

de algo que no podemos comprar,

de algo que nos han arrebatado,

o sepultado en avalanchas de superfluidad.

 

¿Dónde quedó el Arte?

¿Y la Verdad?

 

Así, nos alimentan,

nos atiborran,

con sucedáneos de vida

que nos pudren poco a poco

el fulgor de la esencia.

 

Lo único que hacemos es

vagar inanes para

matar el hambre

con las siempre infinitas ponzoñas

que ponen a nuestro alcance.

 

Ingrávidos y manejables.

Huecos e influenciables.

 

¿Qué es Real?

¿Y la Justicia?

¿Dónde buscar?

¿Con qué saciar

este vacío

antinatural?

¿Qué se hizo de nuestra innata

Humanidad?

 

¿Acaso el Amor nos salvará?

 

Alzo entonces la mirada hastiada

a la inmaculada Luna argentina,

con dorados velos de encaje engalanada,

iluminando en modesta sordina

la noche oscura del alma.

 

Atávico estremecimiento,

dulce tremor me recorre

cual estrella fugaz de melaza.

 

Y mi corazón canta.

 

 

 

miércoles, 16 de julio de 2025

Instantes de eternidad

 

Instantes de eternidad

Detener los pensamientos.

Dejar los anhelos en suspenso.

Ni pasado

ni futuro

se ciernen sobre ti.

 

Como un mar en calma

o una página en blanco.

 

Se hace el silencio,

incluso si éste

nunca es completo.

 

Todo adquiere

la distancia justa,

la medida justa,

la profundidad justa.

 

Lo sabéis, ¿verdad?

Hay un equilibrio

entre existir

y no existir.

Entre la herida

y la luz.

 

En contadas ocasiones

logramos atravesar el velo

del misterio

y alcanzamos sin saber cómo,

con los pies llagados por

la aspereza del infinito errar,

la orilla sagrada.

 

Una paz imperturbable,

como de mar en calma.

Como de página en blanco.

 

Todo tiene sentido.

No existe el miedo.

 

Por un instante,

rozas el cielo,

te tornas cielo

transparente.

Eres,

y basta.

 

viernes, 21 de marzo de 2025

Airthirsty

Airthirsty

When the simple act of breathing

Is not enough to get all the oxygen

I need

I wish I could inhale

Through every pore

Of my earthly skin.

 

Even then,

Would that suffice?

Has not the air

Become scant?

 

Will you then kiss

Into me the oxygen

I lack, and plead

My thirsty

Lungs

To heartily 

Breathe?

 

How I wish...

Such a whimsical dream.