lunes, 6 de enero de 2020

Réplica


Réplica

No voy a decir nada
que no hayas leído antes.
Pero quiero que me leas.
Yo soy mis palabras.
Y quiero que me sientas.

El silencio de la voz
lacera en el corazón enmudecido.
¿Acaso hay propósito en repetir
lo que ya está dicho?

Si hablo, no es mi color
el que indignada te transmito.
¿Para qué arriesgarme pues
a trasladarte un eco desteñido?

Cunde la desesperación.
Silencio el borboteo que pugna
por emerger a la superficie
clavándome las palabras al pecho.

Quiero decir algo propio,
pero me es todo ajeno.
Copia de otras copias,
reverberaciones de otros sueños.

Otros odios yacen en mí,
implantados a base de
heredados desconsuelos.
Aleteos extenuados y alientos perpetuos.

¿Qué derecho tengo yo a decir
si ya está todo dicho, y eso es un hecho?

Si ya está todo dicho,
¿qué me queda a mí?

Réplica de réplicas,
mil veces nacida
y mil veces muerta.
Hilo de voz entre millones.

¿Qué me queda a mí?
¿Regurgitar sobre el mundo saturado
ideas que muchos otros antes
ya imaginaron?

¿Qué me queda a mí?

Réplica apesadumbrada,
triste,
fútil,
entelequia.

Mas yo soy mis palabras.
Y sólo quiero que me sientas.


lunes, 11 de noviembre de 2019

¡Tristitia, mi primer poemario, publicado en Amazon Kindle!


Portada de Tristitia
¡Hoy traigo fantásticas noticias al blog, ya que por fin puedo anunciar que Tristitia, mi primera compilación de poemas, ha sido publicada en formato ebook en Amazon Kindle y está disponible desde ya mismo en todo el mundo!

Podéis haceros ahora con Tristitia siguiendo este enlace: https://www.amazon.es/dp/B0818Z33DG

Con esta compilación, a la que he titulado Tristitia (y que he publicado bajo el pseudónimo de Crimson S.), he pretendido recopilar y seleccionar aquellos poemas que he compuesto a lo largo de todos estos años y que considero que se pueden englobar bajo la temática de la tristeza, el dolor, o la melancolía en sus más diversas expresiones.

Asimismo, en este poemario, además de muchos de los poemas publicados en este blog, podréis encontrar otras composiciones completamente inéditas, pues nunca han visto la luz hasta este momento ni en formato físico ni en digital en ninguna plataforma.

Espero que os animéis a leer Tristitia, un sueño hecho realidad para mí, y que os guste, por supuesto.


Mi primer poemario ya es todo vuestro.


¡Disfrutadlo, compartidlo, y reseñadlo (si queréis)!

jueves, 25 de julio de 2019

Lluvia al sol




Lluvia al sol

Y quise ser


cual


lluvia al sol,

                                                 e irisar mis desdichas


en versos húmedos

                                                                  que salpicaran mi vida.




domingo, 6 de enero de 2019

Crueldad



Crueldad

La crueldad
es un ancla muy pesada.
Y me faltan manos para sujetarla.

¿Te correspondo yo,
como un resorte que salta,
o acaso no eres tú quien
lanzó la primera piedra,
la primera puñalada,
quien no pudo reprimir
su lengua sádica?

Ya no lo recuerdo.

Todo comienza en mí,
donde todo es inmenso
y vacío,
y la gelidez brota de la nada.
Y me aferro el pecho desnudo,
vanamente,
pues la hiel se destila en miedo
y el terror hace presa más allá
de las manos escarchadas.

¡No me toques!
¡No me mires!

No me rechaces,
te lo ruego.

Soy todo lo que tengo.
Lo único que tengo.
Te lo ruego.

La crueldad pesa y lacera,
mas nos hundimos
sin soltarla.

La crueldad es un muro de yedra
que nos devora
de los pies a la cabeza.



martes, 25 de diciembre de 2018

Hija anacrónica



Hija anacrónica 

Quiso el destino hacerla nacer
entre el bullicio de los corazones sin llama,
en el tiempo de los soles cegadores
que engullen el combustible de las almas.

Supo de la nobleza de los héroes legendarios
por los recuerdos otrora inmortalizados
en páginas crepitantes cuyos autores olvidados
nos recuerdan que un día tuvieron nombre,
y pensaron, y sintieron, y amaron.
Y murieron, y se desvanecieron.
O se desoyó su íntimo lamento incendiario.

Supo del espejismo de los paladines carismáticos,
viciadas figuras de porcelana falsa que se fracturan
en realidad al contacto de los ojos magnánimos.
Paladines que quebrantan las palabras, enrevesadas
en tal caos
de indignaciones prefabricadas y justicias simuladas,
que no hay nadie que crea ya en el poder del significado.

Supo, también, del dolor intrínseco a la esencia
humana, al verse despojada del ideal secreto
que hacía de guía en las horas de tormenta seca
y en las noches de rugidos desalmados junto a la cama.

Denostado el amor, y la compasión desterrada con celo
feroz a la inmundicia de la que fue rescatada,
supo de la sólida soledad del silencio atronador
que subyuga los pensamientos peregrinos y extraviados
a través de una cacofonía de sonrisa amable
y soga áspera, que las mentes atora y atraganta.

Supo del sufrimiento de todas las cosas viejas
empeñadas en morir para no verse ultrajadas,
ni violadas por esos soles refulgentes que prometen
luz
y que a su paso sólamente dejan
tierra quemada.

Supo, también, que no querían morir,
mas era tal la desazón que les provocaba
esa tierra baldía en la que no puede crecer
nada,
y que ellos sembraban a propósito de
odio,
violencia,
e imbecilidad programada,
que desistían hastiadas y terriblemente ajadas
de tratar en vano de sembrar y unir las manos,
cada vez más absurdamente separadas
en bandos,
o en islotes lejanos.

Y supo, en última instancia, que la única salvación
y refugio del alma,
cuando ya han marchitado toda ilusión,
se encuentra en los sueños,
Arte subconsciente que hace aflorar las verdades
ocultas en las cavidades desapercibidas de todas las palabras,
que a pesar de todos los fulgores de indiferencia, las ruidosas charadas
y las avalanchas de falacias que alientan la desesperanza,
no pueden arrebatar jamás ni doblegar al yugo de sus míseros deseos.

Y sueña.
Una luna perseguida por nubes de plata.
Un ciempiés de tiempo retraído.
Unas manos y unos pies recubiertos
por entero de pústulas y llagas.
Un retrato díscolo.
Una rosa de espinas en llamas.
Un alcor de oscuros bosques que descuellan
sobre la ambarina bruma de la madrugada.
Un libro que cabalga.
Un abrazo que sostiene el peso del mundo.
Una voz de paz que la trae de vuelta a casa.
Unos ojos traicionados, anegados en lágrimas de rabia.
Un puñal esmerilado de pupilas y cáscaras.
Una noche estrellada de cuerpos celestes
que se revuelven y disuelven y cautivan las miradas.
O una persona en el marco de la puerta, alguien,
apenas una sombra difuminada…


jueves, 13 de diciembre de 2018

En otoño

Mar Ambarino - Imagen de mi propiedad

En otoño

Suspiro leve.
Hoja que cae.
O aliento que muere.

Alzo la mirada atribulada al cielo.
Al entramado de hilos recios y retales de fuego
que me solazan la voz estrangulada,
y me prometen refugio,
y me ofrecen la calma.

Sanan las lánguidas llamas ambarinas
Que consumen las ramas de los árboles
Y alzan al cielo umbrío sus colores vitales,
Salpicando el gris plomizo de trémulas chispas.

¿Acaso de las ramas se desprenden miríadas
De deseos plácidos y lentos,
Brotes de anhelos que arden,
Se extinguen, e iluminan azarosamente la vida?

Devuelvo la vista al suelo.
Al mar amarillo que me acoge y me envuelve,
 Y me sosiega la mirada extraviada.
Y  me recibe.
Y me acaricia.
Y vacía mi mente.

Sólo se oye el silencio en el aire.

Suspiro leve.
Hoja que cae.
O tenue aliento que muere.